El mundo de Mutant Chronicles está en su mayor parte controlado por los consejos de administración de las corporaciones, en vez de, como en otros tiempos pasados, por el gobierno de una nación. De hecho, una persona empleada por la corporación Capitol, por ejemplo, podría perfectamente ser considerado ciudadano de Capitol. Políticamente no hay muchas diferencias, si bien ya no hay naciones. Ahora la sociedad es multicultural y en todos los niveles de la sociedad, en cada rama de empleo, todo lo que importa es que eres parte de un equipo, la corporación. Esta actitud ya estaba asentada antes de que la Hermandad entrara en escena.
Las grandes compañías tomaron control de las empresas mas pequeñas y las incorporaron a su propio negocio en ascenso. Se compraron grandes áreas de tierra y se reservaron para sus empleados. Las corporaciones podían ofrecer un estilo de vida en el que no existían el hambre ni la inseguridad. Las gentes vivían sus vidas dentro de su corporación. Educación, vivienda, medicinas, seguridad, todo era proporcionado por el empresario. Habían nacido las megacorporaciones. Las megacorporaciones gobiernan los mundos habitados y todo gira alrededor de su incesante búsqueda de la supremacía y el beneficio. Las megacorporaciones son entidades gigantescas, titanes fiscales que dominan los mundos humanos, ajustando todo a sus propias necesidades. Manufacturan todo tipo de productos, desde alimentos a armas de fuego. Sus trabajadores se cuentan por millones y su riqueza está más allá de cualquier cálculo posible. Sus luchas sacuden a los planetas torturados con inusitada violencia.
Cuatro megacorporaciones lograron sobrevivir después de las devastadoras guerras que tuvieron lugar en nuestro sistema solar. Estas corporaciones personifican ciertas ideas y valores antiguos que les permitían presentar un frente poderoso ante otros competidores. Estas cuatro eran: Capitol, Mishima, Bauhaus, e Imperial. Pero, sorprendentemente, pronto se les unió una nueva fuerza en el mundo corporativo, Cybertronic. Actualmente, las cinco megacorporaciones constituyen el grueso del mundo corporativo. Sus activos en conjunto son enormes y controlan indirectamente otros negocios; como las empresas independientes, que dependen de las grandes corporaciones para sobrevivir. |